
Hablar de Monegros es pensar en desierto, sequía, falta de vegetación. Los que conocemos esta tierra sabemos que es eso y mucho más. Es una tierra de contrastes que está partida en dos por la Sierra de Alcubierre.
Al norte están repartidos los regadíos y "los torrollones", que son formas muy singulares de piedra y arena que el viento va moldeando poco a poco, para hacer figuras que con el paso de los años van sufriendo esa erosión que los va convirtiendo en polvo de arena.
El sur es la estepa, pura y dura, para ver realmente la vida en estos parajes hay que ponerse de rodillas y mirar al suelo, y observar. Veremos infinidad de plantas y vegetación, pero minúscula, tendremos que pegar nuestra nariz a un palmo del suelo, a esa distancia nos parecerá que estamos ante un mundo diminuto, plantas e insectos que ni por asomo podríamos ver sin arrodillarnos ante ellos.
Pero yo estoy aquí para que podáis ver los paisajes que se pueden descubrir en esta tierra semidesertica, que tienen como fondo unos atardeceres que creo que en pocos sitios son como aquí. Espero que os guste la foto que ilustra este artículo, en este artículo podeis encontrar más fotos de los Monegros.


3 comentarios interesantes, léelos:
Desde luego es impresionante la foto,
Me gusta, para cuando la siguiente foto?
...no tardaré mucho. ...paciencia, paciencia!!!.
Publicar un comentario en la entrada