viernes 18 de septiembre de 2009

El ortóptero extraterrestre

Ya hablamos hace un año sobre las Mantis Religiosas y hoy lo volvemos a hacer. El nombre de la reina de las reinas en el mundo de los insectos proviene del griego, Mantis mantis, y que en ese idioma significa “adivino”, un buen apodo para este extraño y fascinante animal.

El título de este artículo nada más lejos de la realidad, su aspecto es lo más parecido a la idea que tenemos nosotros de seres extraterrestes, de otro planeta. Esa cabeza en forma de pirámide invertida y esos grandes e hipnotizantes ojos, nos recuerda al ser más extraño del todo el Universo.

Entre los insectos, no existe otro predador tan rápido y eficaz. Sus patas anteriores constituyen un mecanismo perfecto y mortal que la Mantis utiliza con la precisión de un neurocirujano. Si a este arsenal unimos su falta de escrúpulos que no la deja dudar ni entre miembros de su misma especie, encontramos el retrato de un cazador-predador temible y agresivo.

Su voracidad resulta realmente impresionante. Su apetito es insaciable. Es capaz de devorar presas enteras mucho mayores que ella, se atreve con arañas, grandes saltamontes e incluso con salamanquesas. Para la Mantis Religiosa nada es imposible, parece no existir enemigo demasiado grande o peligroso. Se atreve con cualquier criatura que se ponga a su alcance, tenga o no posibilidades de derrotarla, un auténtico depredador kamikaze.

Si te ha gustado este artículo no dejes de visitar este artículo sobre la Mantis Religiosa de Naturablog donde teneis muchos más secretos sobre este enigmático insecto.

2 comentarios:

Santa Biología dijo...

Si no recuerdo mal es por estas fechas cuando acontece la "jodienda" de las mantis religiosa. Madre mía, valla entrega sexual la del macho, eso si que es jugarse la vida.

Un saludo

Toni dijo...

Mmmm, cuando está en juego la supervivencia de la especie y un buen revolcón... el esfuerzo puede valer la pena.