viernes, 25 de febrero de 2011

Láser de baja potencia para dejar de fumar


Dejar de fumar es algo que muchas personas realmente desean. Sin embargo, para la mayoría no es una tarea sencilla, sobre todo cuando el hábito se encuentra muy arraigado y el síndrome de abstinencia la mayoría de las veces se vuelve algo difícil de dominar.

Por esa razón, se buscan técnicas y métodos que puedan ayudar a aquellos fumadores que realmente desean abandonar el hábito. Así desde los chicles, parches de nicotina, cigarrillo digital y hoy la tecnología láser, pueden ayudar a tener éxito en ese deseo muchas veces difícil de cumplir.

En primer lugar, es necesario destacar que la nicotina posee los mismo principios adictivos que cualquier otra droga conocida, esto se traduce en el hecho de crear una dependencia y si ella no es satisfecha con el consumo aparece el conocido síndrome de abstinencia.

Por otra parte, dejar de fumar se torna una dura lucha cuando el hábito lleva arraigado muchos años, pero si el deseo de dejarlo, realmente se encuentra presente, existe hoy una nueva alternativa basada en un láser de baja potencia que ayuda a dejar de fumar.

El tratamiento tiene como base un diodo de baja potencia, éste logra llevar las endorfinas a niveles superiores y más altos que los que normalmente produce el tabaco.

El láser trabaja bio-estimulando 28 puntos que son vitales y además energéticos, logrando regular el sueño, calmar tanto la tristeza como la ansiedad.

Veinticuatro de estos puntos energéticos se encuentran en la cabeza, tres de ellos están en el antebrazo derecho y por último existe uno en el pecho.

Al realizar este trabajo de bio-estimulación en todos esos puntos las ansias por fumar disminuyen.

Para realizar el tratamiento, previamente el paciente acude a una consulta y se le pide que no fume al menos tres horas antes. Se brinda una charla que trata sobre los hábitos de vida y también de comportamiento con el objetivo de poder confirmar su real deseo de abandonar el hábito de fumar. Es precisamente en este punto donde la terapia láser da comienzo.

La práctica de esta terapia ha demostrado que el tratamiento es eficaz ya que la mayoría de los pacientes una vez que el tratamiento ha terminado descubren que ya no tienen más deseos de fumar y al decir de muchos de ellos esa ansiedad que sentían cuando fueron a la primera consulta ya no existe o han disminuido de forma importante sus deseos de fumar.

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