sábado, 11 de febrero de 2012

Tanorexia, obsesionados por el bronceado


La sociedad moderna impone determinadas formas tanto en la moda como en lo relacionado al cuerpo y también a un estilo de belleza que se impone como el adecuado para estar al día con las últimas novedades.

En ocasiones este tipo de mensajes pueden perjudicar la salud, como es el caso de la tanorexia, que tanto puede darse en hombres como en mujeres y consiste en la obsesión por mantener un bronceado perfecto todo el tiempo.

Se han realizado estudios sobre este comportamiento obsesivo por el broneado y uno de ellos hecho por Garnier Delial y la Asociación de Ligas Europeas contra el Cáncer, del cual surge que dos tercios de la población española tienen la firme convicción que el tono dorado excesivo está pasado de moda en tanto que otros sectores lo consideran como lo más cool en la época que se vive.

La mayoría de los entrevistados también reconocieron que toman sol en la franja horaria más perjudicial. En Alemania también siguen esta costumbre de exponerse al sol entre el horario del medidodía y las 5 de la tarde y por su parte en Gran Bretaña unos tres millones de personas asisten de forma asidua a salones de rayos UVA.

A pesar que, de forma lenta pero progresiva, cada vez son más la personas que solo se exponen al sol utilizando una protección adecuada, en los últimos años se ha notado un aumento importante de muchas otras que viven obsesionadas por estar bronceadas de forma exuberante.

Esa obsesión por los baños de sol puede transformarse en algo enfermizo y motivar con el tiempo un trastorno psicológico que es la denominada tanorexia.

Se trata de una falta de aceptación que se hace crónica y se relaciona con la propia imagen corporal, afectando más a mujeres en una franja que va de los 17 a los 35 años.

Quien sufre a tanorexia, a pesar de estar bronceada en exceso siente la necesidad de lograr un tono de piel cada vez más oscuro.

El término tanorexia que hace referencia a este problema nace en Estados Unidos ante la descripción realizada por los dermatólogos de ese país refiriéndose a pacientes que acudían a la consulta médica con lesiones cutáneas importantes causadas por los rayos ultravioletas y que a pesar de estar pasando por ese problema cutáneo seguian exponiendose al sol.

Según algunos psiquiatras se trata de una conducta irracional y exagerada por estar bronceados en exceso dejando de lado los límites prudentes y volviendose una conducta peligrosa. Además, cuando una persona sufre de tanorexia la angustia y el sentimiento de culpa aparecen cuando no logran un tono suficientemente oscuro, mostrando ansiedad de solo pensar en perder el bronceado en su piel.

Inclusive, para algunas personas que sufren de esta obsesión, la sola idea de dejar de tomar sol puede generarles síntomas muy similares a los de abstinencia de las drogas, según surge de un estudio realizado por investigadores del Centro Médico Bautista de la Universidad Wake Forest (EE UU).

Este trastorno es posible de ser tratado y resuelto pero como todo tipo de obsesiones debe nacer la necesidad de quien la sufre el deseo de superarla, comprendiendo primero que se trata de algo que daña además de su salud psíquica su cuerpo ya que puede dar paso a sufrir cáncer de piel.



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