sábado, 5 de mayo de 2012

Trastornos Alimenticios

En la actualidad los trastornos alimenticios preocupan a los profesionales de la salud ya se expresado en una extrema delgadez como a través de la obesidad y el sobrepeso incontrolables. 

Un problema que prevalece sobre todo en adolescentes del sexo femenino y mujeres jóvenes, que tienen con la comida una relación enferma producida por una baja autoestima que se evidencia en una mala y distorsionada imagen de su propio tiempo. 

Este tipo de enfermos utiliza la comida como una forma de tener control sobre ciertos aspectos de sus vidas, ya sea restringiendo al máximo su consumo hasta llegar a pasar hambre o por el contrario convirtiéndose en obesos. 

Entre las formas más comunes de trastornos alimenticios se encuentran la anorexia nerviosa, una condición que se evidencia restringiendo la ingesta de comida siendo en ocasiones tan limitada que quien la padece solo llega a consumir unas 300 calorías diarias. 

Por su parte, la bulimia nerviosa se caracteriza por períodos donde la ingesta de comida se realiza en grandes cantidades y luego se utilizan laxantes o simplemente se induce al vómito para eliminar la comida, una situación que lleva con el tiempo a sufrir graves problemas no solo de peso sino también que afectan el estomago y la garganta y que de no ser tratado a tiempo puede llevar a la muerte. 

En tanto que la Ortorexia, es una obsesión enfermiza por la alimentación sana, personas que viven averiguando el origen de cada uno de los alimentos y que llevada al extremo puede volverse también perjudicial para la salud. 

Un tratamiento adecuado puede ayudar con este tipo de conductas obsesivas, siendo un pilar fundamental retomar una buena nutrición, en especial para personas que ya se encuentran en una etapa de recuperación de un trastorno alimenticio. 

Conjuntamente entonces con una terapia psicológica adecuada un tratamiento nutricional puede ayudar a recuperar la salud y el peso normal a quien ha padecidos de alguna de estas patologías. 


Como parte del tratamiento y a fin de hacerlo más eficaz se ayuda a las personas que padecen de algún trastorno alimenticio a volver a un patrón de alimentación saludable, sobre todo porque el organismo de una persona que durante un tiempo prolongado ha pasado hambre se encuentra en muy mal estado y necesitará por lo tanto de alimentos nutritivos que le devuelvan la energía restaurando el equilibrio químico además de mejorar su capacidad mental. 

Por ello, para la recuperación luego de haber sufrido un trastorno alimenticio la dieta diaria deberá incluir alimentos de tipo integral que le otorgarán al cuerpo diferentes nutrientes para revitalizarlo. 

Pan de centeno integral, arroz integral, frutas y verduras frescas además de carnes magras darán a los cuerpos desgastados un aumento de energía. También el calcio se hace imprescindible y se encuentra presente en productos lácteos desnatados y en vegetales con hojas que ayudan a fortalecer los huesos. 

Carnes, verduras y pescado proporcionan las proteínas necesarias, de las cuales un cuerpo desnutrido necesita, en tanto que el pescado, huevos y nueces le aportarán al organismo los ácidos grasos omega 3, ya que quien sufre de anorexia tiene siempre latente el riesgo de padecer problemas cardíacos. 

Agua y bebidas deportivas son necesarias para ayudar al restablecimiento del desequilibrio de electrólitos y para ayudar a restituir la perdida de líquido debido a la deshidratación provocada por vomitar en exceso, o por el uso de laxantes y diuréticos. 

Un plan integral será entonces imprescindible para una recuperación total de quienes sufren cualquier trastorno alimenticio con un control adecuado tanto psicológico como físico para no sufrir recaídas durante el tratamiento.

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