domingo, 17 de junio de 2012

Adicción a la comida

Los tiempos han cambiado y la vida del hombre también lo ha hecho, por ello la alimentación tampoco debe ser la misma que formaba el “menú” de un cavernícola que caminaba kilómetros solo buscando su alimento y otras cosas que eran necesarias para su subsistencia.

La vida hoy es mucho más sedentaria y por lo tanto la quema de grasas es mucho menor a pesar que el ser humano sigue compartiendo con sus antepasados más remotos el placer por la comida y los efectos que los alimentos ricos en grasas o con altos contenidos de azúcar provocan en el cerebro.

Ante todo es necesario poner en claro que aquellos alimentos que se desean y la mayor parte de las veces forman parte del menú diario no son realmente los que el organismo necesita y por ello la obesidad y el sobrepeso se transforman en una problema difícil de solucionar.

Elegir alimentos que posean nutrientes que provean de energía es la forma ideal de programar un menú diario, tomando unos 20 gramos de proteínas unos 35 gramos de fibra durante el día.

Los nutrientes satisfacen el apetito y ayudan también a que la necesidad de comer en exceso no exista, siendo además perfectos para evitar los deseos de consumir algún “antojo” que solo proporcionaría calorías que no se eliminarán y por el contrario pasarán a formar parte de los depósitos de grasa.


Las personas que son adictas a la comida se transforman en reincidentes cuando intentan reprimir estos hábitos ya que la mente no se habitúa a las prohibiciones que siempre resultan atractivas y generan una gran sensación de placer.

Por lo general culmina la escena en ceder a la tentación y hacerlo de forma exagerada, que a la larga crea culpas y por lo mismo se vuelve a la prohibición, creándose un círculo vicioso.

Es necesario entonces cambiar los hábitos alimenticios o sea aprender a reconocer aquellas situaciones que lleva a alguien a ingerir alimentos de forma irrestricta. Descubrir el factor desencadenante de la ansiedad es esencial para dominar la parte emocional y solo tener comportamientos positivos.

Evitar comer por el solo hecho de hacerlo, que es sinónimo de dejar atrás las tentaciones y cuanto menos se presenten estas situaciones mayor será la facilidad para lograr una alimentación saludable que no aporte kilos a la figura.

Algunos estudios hechos recientemente han podido demostrar que las mentes de las personas que gustan de comer en exceso son muy similares a los adictos a alguna droga, ya que al igual que ellos quienes comen de forma compulsiva necesitarán consumir cada vez más alimentos, otro de los círculos viciosos que refuerzan el comportamiento adictivo.

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