viernes, 7 de septiembre de 2012

Las claves del éxito para perder peso

Calorías, grasas y carbohidratos, todos ellos son necesarios si la idea es contar con una alimentación saludable y que nos ayude a bajar de peso.

Dejar atrás los mitos de las dietas estrictas donde carbohidratos y grasas son eliminadas totalmente cuando en realidad ellas también juega un papel importante cuando el objetivo es adelgazar. Mucho se dice sobre los planes de pérdida de peso. 

Dietas famosas como South Beach, Atkins  y Weight Watchers, son realizadas por millones de personas en todo el mundo pero en realidad ninguna de ellas asegura una alimentación saludable que permita perder peso y no recuperar los kilos perdidos.

De todo esto es posible concluir que lo más importante al elegir un plan para adelgazar es encontrar uno que funcione y cumpla con los requisitos para cada persona. Una alimentación saludable que permita consumir la cantidad adecuada de calorías sin ser necesario eliminar una cantidad desmesurada de alimentos. La razón de realizar una dieta adecuada es evitar optar por aquellas que al ser tan restrictivas no permiten permanecer en ese plan durante mucho tiempo.

Según los especialistas en nutrición cuando una persona comienza un plan para adelgazar que no es el adecuado lo más probable es que se vuelva a los viejos comportamientos y se aumente nuevamente de peso. Las calorías son clave cuando de bajar de peso se trata, ya que para perder medio kilo por semana será necesario crear un déficit de 500 calorías al día, comer menos y hacer más ejercicio físico.  

A pesar que esto parece sencillo será necesario tener cuidado con las dietas de menos de 1.200 calorías al día, ya que estas no proporcionan al organismo una nutrición adecuada y sólo debe hacerse bajo supervisión médica.

El otro gran mito es que para bajar de peso debe eliminarse la grasa de la dieta, algo que tiene una relativa verdad ya que si bien es cierto que un gramo de grasa posee nueve calorías en comparación con un gramo de carbohidratos o proteínas, eso no significa que la grasa deba eliminarse por completo, sobre todo porque es parte esencial de una dieta saludable y es necesaria para la adecuada absorción de ciertas vitaminas liposolubles como las vitaminas A, D, E y K, siendo también un componente esencial de las membranas celulares y una fuente de energía esencial para el crecimiento y desarrollo normal que proporciona aislamiento y amortiguación a los órganos vitales.


La grasa debe representar entonces entre el 20 a 35 % de la dieta siendo las mejores grasas las monoinsaturadas y poliinsaturadas que se encuentran en los frutos secos, algunos aceites, aguacate, y ciertos tipos de pescado, evitando entonces las grasas saturaras de carnes y productos lácteos y las grasas trans presentes en alimentos fritos, comidas rápidas y bollería industrializada.  

Frutas, verduras y granos enteros son todos carbohidratos esenciales y proporcionan vitaminas, minerales y fibra, siendo además la la principal fuente de combustible y energía que posee el organismo. Sin los 130 gramos de hidratos de carbono que el cerebro necesita para funcionar cada día, el cuerpo comenzará a consumir las proteínas corporales para obtener el combustible que necesita.  

El secreto será entonces,  comer el tipo correcto de carbohidratos, granos enteros o carbohidratos con fibra añadida que ayudan a estar satisfecho por más tiempo debido a que estos se digieren más lentamente y se expanden en el estómago, causando una sensación de plenitud y ayudan a reducir los niveles de colesterol y mantener el colon saludable.

En definitiva, la clave para la pérdida de peso es bastante simple: reducir calorías, comer de todos los grupos de alimentos, hacer ejercicio físico de forma frecuente y de ser necesario buscar la ayuda y consejo de un nutricionista.  

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