miércoles, 1 de mayo de 2013

Glucógeno esencial para obtener energía

Ya sea para desarrollar la tareas diarias como para entrenar debemos contar con la energía suficiente que nos permita hacerlo y de allí la importancia del glucógeno, una fuente de energía derivada de la glucosa que nuestro organismo se encarga de almacenar como una reserva para ser utilizada en el momento que sea necesario.

La energía que nuestro cuerpo necesita la obtenemos mayormente a través del consumo de carbohidratos que a su vez se transforman en glucosa utilizada como fuente energética por el organismo cada vez que la necesita.

A su vez toda la glucosa no utilizada es almacenada como reserva de energía para ser utilizada posteriormente ante una demanda como la que surge cuando realizamos actividad física. Ese proceso de transformación de la glucosa en glucógeno se denomina glucogénesis y es realizada a través del hígado y de los músculos que realizan la tarea de sintetizar la glucosa en glucógeno y guardar las reservas producidas.

Cuando desarrollamos cualquier actividad física y necesitamos energía se utilizará primero aquella que nuestros músculos tienen como reserva de glucógeno que representan aproximadamente unas dos terceras partes del total corporal, mientras que el restante es almacenado en el hígado.

Al realizar ejercicio físico los músculos utilizarán esas reservas de glucógeno y las convertirán en glucosa para generar la energía necesaria y desarrollar la actividad, mientras que el hígado tiene como tarea realizar la gluconeogénesis y de allí la importancia de cuidar el hígado.


Asimismo, el cuerpo tiene capacidad de almacenar glucógeno hasta un limite y todo el excedente que no puede transformarlo en glucógeno pasará a convertirse en grasa, factor a tener también en cuenta ya que para no padecer de depósitos de grasa y bajar de peso debemos quemarlas.

El ejercicio físico influye de forma directa en las reservas de glucógeno ya que durante el reposo la casi totalidad de la energía que el organismo precisa para el metabolismo basal deriva de las grasas mientras que en una situación de mayor actividad, como por ejemplo una actividad deportiva el cuerpo movilizará una cantidad adicional de glucosa desde las reservas de glucógeno de hígado y músculo para obtener la energía extra que necesita.

En tanto que al realizar una actividad física intensa se crea una situación crítica que lleva a una movilización de las grasas pero esto también tiene un límite ya que ante niveles marginales aparecerá la fatiga tanto local como central, siendo por lo tanto importante aumentar la capacidad de las reservas de glucógeno muscular y no comprometer el rendimiento deportivo.

Los expertos aconsejan entonces que no menos del 55% de las calorías consumidas diariamente procedan de hidratos de carbono y en una dieta de 3000 Kcal unas 1650 Kcal deberán proceder de este nutriente y una dieta baja en carbohidratos, generará que nuestro cuerpo utilice esas reservas de glucógeno, por ello al cabo de los primeros días de dieta, seguramente se perderá bastante peso pero será más como respuesta a la eliminación de agua acumulada en el glucógeno que por quemar grasa y esto explicaría el conocido efecto rebote de las dietas milagrosas que duran pocos días.

Por lo dicho una dieta equilibrada permitirá mantener los niveles de glucógeno que nos dan la energía necesaria día a día y para no subir de peso las reservas deberán quemarse con una actividad física moderada sin llegar al extremo de la fatiga.

0 comentarios :