miércoles, 18 de septiembre de 2013

La actividad física mejora la circulación sanguínea

La mala circulación sanguínea es un problema que sufren muchas personas y que puede mejorarse gracias a la actividad física realizada de forma habitual y con un entrenamiento físico adecuado. A pesar que el cuerpo humano es una máquina perfecta necesita de un cuidado que se logra a través de una equilibrada alimentación y una rutina de ejercicio físico habitual.

Una mala circulación sanguínea tiene como origen un exceso de grasa en los alimentos que se consumen habitualmente sumado a una vida sedentaria, siendo esta combinación la base para la aparición de diferentes problemas cardiovasculares.

El organismo necesita de un porcentaje de grasa buena aportada a través de una dieta equilibrada y de allí que en alimentación es importante evitar esas grasas malas que producen alteraciones que a la larga traerán problemas graves de salud.

Una dieta equilibrada es entonces la base para combatir la mala circulación sanguínea pero debe complementarse con un entrenamiento físico habitual que puede hacerse mediante la práctica de un deporte, asistiendo a un gimnasio, haciendo ejercicio físico en casa o bien saliendo a caminar a diario.


Se ha comprobado que muchos problemas de salud pueden evitarse o controlarse a través de la actividad física y el cambio en los hábitos alimenticios, se trata entonces de una decisión individual el llevar adelante un plan saludable.

Las estadísticas de la OMS dan como estimación que en 2020 las enfermedades cardiovasculares representarán el 40% del total de mortalidad de seres humanos en el mundo. Una mala circulación de la sangre por arterias y venas tendrá siempre como resultado un suministro insuficiente de oxígeno y nutrientes que necesitan los órganos y también los tejidos.

El ejercicio físico es una eficaz forma de aumentar la circulación sanguínea y de allí que una media hora de entrenamiento regular entre 4 o 5 veces por semana reducirán de forma sustancial el riesgo de problemas cardiovasculares ya que se incrementa la acción natural de bombeo del corazón aumentando además el número de capilares.

Un entrenamiento físico no requiere de ir a un gimnasio sino de realizar actividad física como caminar, trotar, correr, andar en bicicleta o nadar entre otras alternativas. El ejercicio físico tiene un gran potencial para optimizar la tasa de circulación sanguínea y no existen excusas para no realizar un entrenameinto en casa tomando pequeños períodos de tiempo diarios para dedicarlos a mejorar la saluda y cambiar los hábitos de vida perjudiciales.

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