martes, 10 de septiembre de 2013

Mejorar la rutina de ejercicios

Nadie pone en duda que la actividad física es esencial para una vida saludable, algo que se ha visto sustentado en las últimas décadas por cientos de estudios e investigaciones que han demostrado los beneficios de la práctica habitual de un entrenamiento físico adaptado a las necesidades de cada persona. 

Entre los beneficios más notables de una buena rutina de ejercicio físico se destaca el aumento de la capacidad cerebral, una mayor flexibilidad de los músculos y mejor  perspectiva, además de ser esencial para mantenerse en forma y con un peso adecuado.

Mantener una rutina de entrenamiento suele hacerse difícil para muchos, sin embargo es necesario realizar un esfuerzo para no claudicar y para ello la motivación es esencial, además de no pretender ver resultados inmediatos sino transformar casa sesión de ejercicio físico en un momento de placer.

Lo ideal es entrenarse antes del desayuno, una buena manera de iniciar la jornada que brinda energías extras para estar bien durante el resto del día. Para ello, lo mejor es levantarse una hora antes y tras tomar un pequeño snack comenzar con la actividad física, después un buen baño, el desayuno y a comenzar el día.

También es posible poner en práctica algunos consejos para mejorar la rutina de ejercicios como evolucionar haciendo rutinas diferentes ya que las repeticiones constantes en realidad no llevan a ninguna parte y por lo general hacen que se deje de evolucionar y tener motivación.

Variar la rutina de entrenamiento por lo menos cada dos meses, una forma eficiente de llegar a ciertos músculos que por lo general no se trabajan, sumándose a esto realizar cada ejercicio de manera adecuada para obtener los objetivos buscados.

El variar los ejercicios físicos de forma constante evita entrar a una zona de estancamiento, de allí la importancia de contar con diferentes posibilidades para entrenar cada grupo muscular alternando dichos ejercicios de forma que los músculos no se acostumbren.

Asimismo, cambiar la intensidad y el desarrollo de las rutinas es también aconsejable ya que por lo general se suele seguir un patrón de repeticiones y series sin hacer modificaciones y esta rutina termina por no tener efectos beneficiosos. Para lograr cambiar tanto la intensidad como el desarrollo de las rutinas será necesario establecer un patrón básico de ejercicios, trabajando una semana con series ascendentes y tras ella la siguiente será con series descendentes.

También es posible realizar series de diez repeticiones y las inmediatamente siguientes de ocho, variando la carga que siempre será de más liviana (más repeticiones) a más pesada (menos repeticiones, algo que permitirá aprovechar al máximo el potencial de los músculos.

Con estos cambios los entrenamientos dejarán de ser un problema y se podrá aprovechar al máximo cada sesión, evitando la rutina y la falta de motivación.

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