jueves, 17 de diciembre de 2015

Distensión muscular: síntomas, causas y tratamiento

La distensión muscular ocurre cuando el músculo se estira más de lo recomendado y puede hasta desgarrarse como consecuencia de fatiga o uso excesivo e inadecuado del músculo de que se trate tanto en la zona del cuello, hombros, lumbar o isquitibial.

Cuando se sufre una distensión muscular se siente dolor y el movimiento del grupo muscular afectado se limita. Si se trata de una lesión leve puede aplicarse frío o calor para tratarla en tanto que las más graves o desgarros severos requieren de un tratamiento médico.

Síntomas de la distensión muscular

Estos son algunos de los síntomas que de forma individual o en algunos casos combinada pueden darse cuando se sufre una distensión muscular.
  • Dolor repentino en el músculo que puede ser agudo Limitación de los movimiento
  • Cambios de color en la piel (moretones)
  • Hinchazón Espasmo muscular
  • Rigidez Debilidad
  • Causas de la distensión muscular
Existen diversas causas que pueden generar una distensión muscular como por ejemplo:


Distensión muscular leve
  • Falta de ejercicios de calentamiento antes de comenzar la actividad física
  • Poca flexibilidad
  • Poca actividad física
  • Esfuerzo excesivo y fatiga
Distensión muscular aguda:

  • Pérdida del equilibrio
  • Saltar desde grandes alturas
  • Levantar objetos muy pesados
  • Realizar mal los ejercicios con pesas
  • Levantar un objeto adoptando una posición incómoda
Cabe recordar que cuando se sufre tensiones musculares crónicas esto se debe a que están haciéndose movimientos repetitivos como sucede cuando se practican deportes tales como remo, tenis, golf o béisbol. También puede ocurrir este tipo de tensión crónica después de tener el cuello o la espalda en una posición incómoda por un largo período de tiempo.

Tratamiento de una distensión muscular leve 

Las distensiones musculares leves pueden ser tratadas en casa de manera exitosa aplicando hielo o calor según el caso y completando esto con reposo y eventualmente la compresión y elevación de la zona a tratar. Con el reposo se deja de utilizar el músculo lesionado por un par de días, pero después de esas 48 horas es necesario comenzar a ejercitar lentamente el grupo muscular afectado para que vuelva a la normalidad.

En el caso de la aplicación de hielo de forma inmediata y la compresión después de sufrir la lesión se reduce al mínimo la hinchazón y se evita sufrir un dolor más fuerte, mientras que mantener en lo posible el músculo lesionado elevado ayuda a una mejor circulación sanguínea y evita las hematomas.

Los medicamentos anti-inflamatorios tales como el paracetamol o el ibuprofeno ayudan a eliminar el dolor y la hinchazón. Lo recomendable es que después de un par de días de sufrida una distensión muscular leve se aplique calor en la zona afectada varias veces por día.

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